El comercio justo premia al productor

Reducir las desigualdades, y premiar a las empresas que se suman a esa causa, es cada vez más relevante al momento de decidir una compra. El comercio justo va ganando terreno. Y las empresas lo deben tener claro.

El comercio justo, que nació hace más de 60 años como una alternativa al comercio convencional, busca la equidad de trato al interior de una organización y hacia sus grupos de interés. Sus dos pilares fundamentales son el pago del precio justo y el rechazo absoluto al trabajo infantil. Y, al igual que otras certificaciones sostenibles, presta especial atención al cuidado del medioambiente.

 

Aunque el número de empresas que solicitan adherirse al comercio justo en el Perú todavía es bajo, sí va en aumento. Sea porque sus clientes extranjeros se lo demandan como requisito, o porque están al tanto de las exigencias del nuevo consumidor. Más que nunca, existe una fuerte tendencia de los compradores por demandar a las marcas ética y responsabilidad. Premiarán a aquellas firmas que velen por pagos dignos, mejores condiciones laborales, respeto por la igualdad de género, no a la explotación infantil, acceso a mejores condiciones comerciales, y por contarle al consumidor la historia que acompaña el producto que consume.

 

Stephanie Tovalino, especialista del Departamento de Comercio Sostenible de PROMPERÚ, explica que cada organización que decida aplicar el comercio justo, primero deberá determinar su alcance. Por ejemplo, si una empresa maneja cinco líneas de producción de textiles, puede decidir aplicar el comercio justo en una, varias o todas. Con eso definido, encargará el estudio para determinar a qué actores impacta cada una. “Claramente, el eslabón más débil de la cadena productiva siempre serán los productores de materia prima o aquel personal que no está en planilla”, precisa Tovalino. Luego vendrá la etapa de implementación, que demanda que la cabeza de la organización esté 100% involucrada en el proceso. 

 

En el Perú, la única certificación nacional de comercio justo es la que creó PROMPERÚ en el año 2009: la Certificación de Buenas Prácticas de Comercio Justo (BPCJ) o Fair Trade Good Practices Certification. Aunque se deriva de los estándares internacionales, está más aterrizada a la realidad peruana. Su principal diferencia con los sellos internacionales es que estos suelen manejar una prima de comercio justo; es decir, exigen que un porcentaje de las ventas o exportaciones sea destinado a las comunidades. PROMPERÚ no solicita prima, sino vuelca su mirada a que la empresa no saque beneficio a costa de otros: que pague a sus trabajadores de manera justa, tenga buen trato hacia ellos, con condiciones transparentes, etc.

 

En cuanto a las certificaciones internacionales, las dos más conocidas en el Perú son la de WFTO (World Fair Trade Organization) y FLOCERT. La primera está más alineada a la industria de la vestimenta, y la segunda al sector alimentos. En este último caso, las principales cadenas certificadas son las del café, cacao, mango y banana, al norte del país.

Los dos pilares fundamentales del comercio justo son el pago del precio justo y el rechazo absoluto al trabajo infantil.

PROMPERÚ: aliado en la implementación

 

Cada año PROMPERÚ ofrece programas de implementación de comercio justo por sectores. Para incentivar a las empresas a certificarse con su sello nacional de BPCJ, les brinda acompañamiento mediante captaciones y asistencia técnica. El objetivo es que logren aplicar todos los criterios e indicadores que establece el estándar para que, eventualmente, sean certificadas. 

 

Las convocatorias se realizan usualmente entre marzo y abril, y los programas empiezan en mayo. Son gratuitos y duran alrededor de seis meses. El único costo en el que incurrirá la empresa que decide culminar el proceso es la auditoría de certificación. Esta deberá ser realizada por un tercero porque, dado que PROMPERÚ es quien establece la metodología, no puede ser juez y parte. Las cuatro certificadoras habilitadas en el Perú son ICONTECSGS, Bureau VeritasTÜV Rheinland.

 

La certificación de PROMPERÚ tiene una vigencia de dos años. La empresa pasa por una auditoría de certificación. Transcurrido un año, se realiza otra auditoría de seguimiento para verificar que está manteniendo todos los principios de buenas prácticas. Finalmente, a los dos años, cuando está por caducar la certificación, debe pasar por una auditoría de recertificación.

 

¿Cuántas organizaciones tienen la certificación BPCJ?

 

  • 31 de la industria de la vestimenta y decoración
  • 5 del sector alimentos 
  • ¡Conoce a algunas de ellas aquí!

 

 

Caso de éxito: Kero Design

 

Con más de veinte años en el mercado, Kero Design es una empresa de diseño, producción, confección y exportación de prendas de punto de primera calidad. Elaboradas con fibras naturales como baby alpaca, alpaca, algodón orgánico y algodón pima, sus principales mercados son Alemania y Estados Unidos. Su fundadora y gerente de Diseño, Mariella Gonzales, nos cuenta los beneficios de haber adquirido la Certificación de Buenas Prácticas de Comercio Justo (BPCJ) de PROMPERÚ en el 2014. Desde entonces la han renovado dos veces.

 

¿Qué la animó a certificarse? “Quería que lo bueno que se estaba haciendo en la empresa se pudiera ordenar en un sistema de gestión como es el de comercio justo, y poderlo transparentar hacia el extranjero” recuerda. 

 

Kero Design tiene un taller propio, pero también trabaja con talleres artesanales y familiares, a los que involucraron en el proceso. “Conforme PROMPERÚ nos iba capacitando, nosotros íbamos transmitiendo lo mismo a los talleres”. Mariella cuenta cómo ese ejercicio les hizo ver que ya venían aplicando muchos de los criterios de comercio justo. Además, evaluar procesos internos los ayudó a que todas las áreas conocieran al detalle lo que las otras hacían. “Las capacitaciones internas fueron muy importantes. Suena sencillo, pero al final, cuando un área exponía, había cosas que otra área no sabía, pese a estar todos en la misma empresa. Hay detalles que, de no haber sido por esas capacitaciones, no hubiéramos conocido”.

 

La preparación duró todo un año. Mariella confiesa que el punto más complejo fue que ciertos proveedores transparentaran sus precios. “Como les decía: 'Yo no voy a entrar a cuestionar si ustedes pagan 5 o 10 soles por una costura o un acabado, porque ese es su manejo interno. El punto es que puedan mostrarlo, que llegue mínimamente en horas a la remuneración mínima vital y demostrar que no trabajan menores de edad. No es cuestionar, sino mejorar'. Y a ellos les iba a servir para ordenarse mejor”. Así, les enseñaron formatos para llevar la información del personal, conceptos como beneficios sociales y certificación, cómo cuantificar las horas por prenda, los pagos... Pasaron del cuadernito al archivador, y ahora, cuando en muchos casos los hijos han entrado a gestionar los talleres, ya emplean computadoras. 

 

Los actores a los que impacta directamente la cadena de Kero son 180 familias del personal de su taller, más los proveedores de talleres artesanos, tejedores semiartesanales con máquinas manuales y tejedores industriales con máquinas electrónicas (que son los menos). Además, desde el 2012 apoyan a comunidades pequeñas de tejedores fuera de Lima. 

 

Mariella resalta que uno de los grandes beneficios de la certificación es que el propio sistema de gestión de comercio justo los lleva a ser proactivos y a aprovechar oportunidades. No por obligación, sino porque la organización ha interiorizado este modo de trabajo. Y en el extranjero lo celebran y, en muchos casos, exigen. “A nivel comercial, los clientes reconocen y aceptan la certificación de PROMPERÚ. Para mí, el comercio justo debería ser una certificación necesaria, no electiva”, sentencia Mariella. 

 

¡Toma nota! Requisitos de una empresa para aplicar a la certificación BPCJ

 

  • Estar legalmente constituida, tener como mínimo dos años de funcionamiento, contar con inscripción en los Registros Públicos y RUC activo.

  • Contar con licencia de funcionamiento municipal y certificado de inspección técnica de Defensa Civil - INDECI vigente.

  • Tener al menos cuatro trabajadores en planilla.

  • Contar con una estructura de comunicaciones (teléfono, correo electrónico) y una imagen corporativa desarrollada (correo corporativo y página web).

  • Haber realizado el Test del exportador con una antigüedad máxima de un año.

  • No presentar cuentas pendientes (económicas o documentarias) con PROMPERÚ.

  • Realizar    al     menos     dos    de     las     siguientes actividades: comercialización o actividades extractivas/productivas/ de procesamiento/transformación.

  • Haber realizado exportaciones directas o indirectas en los últimos dos años.

 

¿Quiénes no se pueden certificar?

 

Las empresas unipersonales o con menos de dos años de operaciones. Tampoco traders que compran el producto final y lo comercializan, pues no están insertos en una cadena productiva.

 

¿Qué es el Test del exportador?

 

Esta herramienta digital, desarrollada por PROMPERÚ en el 2011, permite conocer el potencial exportador de las empresas que postulan a ellos: su capacidad en gestión empresarial, productiva, económica, financiera y logística. También, sirve para medir su avance exportador, dado que cada test tiene una vigencia de un año. Es un requisito para participar de cualquiera de los programas y actividades de PROMPERÚ. 

Para realizar el test e iniciar el registro, ingresa a: https://rutex.promperu.gob.pe/

 

¿Sabías qué?

 

La Coordinadora Nacional de Pequeños Productores de Comercio Justo de Perú (CNCJ-PERÚ) cautela el cumplimiento de los estándares y compromisos que asumen productores y compradores articulados a los diferentes sellos de iniciativas de comercio justo. 
Su secretario ejecutivo, Luis Suarez, explica que, al estar articulados a este movimiento internacional, la coordinadora “brinda información y contacto con compradores sobre oportunidades de comercio justo en los países del norte. Además, promueve el desarrollo de capacidades de gestión gremial y empresarial de las organizaciones de pequeños productores procurando su sostenibilidad”.

 

Canales de Atención al Exportador de PROMPERÚ

 

Atención por correo:

  • exportaciones@promperu.gob.pe
  • sae@promperu.gob.pe
  • sae1@promperu.gob.pe

Atención telefónica:

  • (51) 991 820 901

Atención por WhatsApp Exportemos.pe

  • (51) 990 060 194

Atención por Telexportemos:

 

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